lunes, 13 de marzo de 2017

Ponte en mis zapatos

Soy un bicho raro. Sí, sí, cada día lo tengo más claro. Más rara que un perro verde, pero no me importa. Reconozco que antes sí, pero ya no. He llegado a un punto en el que me resbala lo que opinen de mí. Y qué feliz se vive así, oye. Antes me agobiaba, a veces incluso me sentía desplazada y me repetía que sería mucho más fácil encajar si fuera como el resto. Encajar… qué difícil resulta cuando no eres, digamos… “normal”. Pero ya no me preocupa: si encajo, perfecto, y si no, a otra cosa, mariposa. Con el tiempo –y quizá también con las ostias que da la gente– me he dado cuenta de que el problema no lo tengo yo, si no ellos. Ellos son quienes no toleran ni respetan, quienes critican y no aceptan lo diferente. Ellos son los que me hacen sentir "rara" en vez de hacerme sentir aceptada. ¿Tan difícil es empatizar con quien piensa distinto? Que no digo entender, ya no pido ni que me comprendan, con que me respeten me basta. Pero no, eso no pasa. Anda que no he oído veces: “no puedes ser así”, “tienes que cambiar”, “hay que ver cómo eres”… ¡Cansinos! Igual quienes no pueden ser así son ellos, así de intolerantes. Lo mismo que ellos son como son, yo puedo ser cómo me de la gana, ¡digo yo! Puede que sea “rara”, ¿y qué? Mientras no me meta con nadie… Y creédme que no lo hago, con lo cual, merezco lo mismo.

Pongo un ejemplo. Recientemente escuché a una mujer diciendo lo bien que le sentarían unas vacaciones en el Caribe, pero dejando en casa a su marido y a sus hijos. Y risas a su alrededor. Este tipo de comentarios siempre resultan graciosos. Pues a mí no me hizo gracia el chiste. Bromas así se las he oído decir a mucha gente, tanto hombres como mujeres, con lo cual entiendo que debe de ser lo "normal". Bueno, pues yo no lo entiendo, será por eso de que soy "rara". Me explico: a mi marido y a mí nos encanta estar juntos todo el tiempo. Y cuando digo todo, quiero decir TODO. Si podemos hacer las cosas juntos, pues mejor que mejor. Cantidad de gente leerá esto y pensará: “vaya empalagosos”. Pues me parece fatal. Eso es de criticones e intolerantes. O sea, que si no somos como la mayoría de parejas ya somos unos pegajosos, ¿no? Yo no llamo despegados a los que lo hacen todo separados que también los hay–, y puedo asegurar que no lo entiendo, pero cada cual sabrá lo que hace y por qué lo hace. Y si ellos son felices así, pues ellos mismos. A mí me preocupa lo mío, punto.

Era solo un ejemplo, pero situaciones así ocurren cientos todos los días. Es un hecho que lo diferente es criticado, incluso muchas veces rechazado. Lo distinto está mal visto y automáticamente se convierte en raro. ¡Grrrrrrr! En serio, que no es tan difícil, es tan sencillo como respetar, tolerar, empatizar… ¿Tanto cuesta? ¿Por qué somos tan egoístas? Pienso que en el fondo todo se reduce a eso, el egoísmo. Lo nuestro siempre es lo mejor, lo más bonito, lo que más vale… Nuestras ideas son mejores que las del de al lado y son los demás quienes están equivocados, nosotros nunca. No voy a decir que esto sea así siempre, pero casi. Párate a pensarlo, recuerda situaciones, conversaciones, discusiones... Termino con una frase que me encanta y creo que va perfecta con este tema: “cuando alguien juzgue tu camino... préstale tus zapatos”. Ahí lo dejo.

viernes, 3 de marzo de 2017

Los retrasados del autobús

“Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen. No permitas que manipulen a tus hijos en el colegio”. Ese es el mensaje que aparecía en el autobús con el que la asociación ultracatólica (y vinculada a la secta El Yunque) HazteOir.org pretendía hacer campaña contra la transexualidad. Su portavoz, Teresa García, dijo ayer que los padres deben ser libres para educar a sus hijos como consideren. Pues que se aplique el cuento, creo yo, que si no se educa como ellos creen correcto, ya empiezan a hablar de imposición o manipulación. Así lo manifiestan en su web utilizando frases como: “adoctrinamiento sexual en las escuelas” o “se ignora el derecho que asiste a los padres a educar a sus hijos según sus convicciones”. Pienso que a día de hoy los padres son muy libres de educar a sus hijos como mejor les parezca, lejos de imposiciones de ningún tipo. Esta libertad es lo que les molesta, porque los que realmente adoctrinan son ellos, que no intenten engañarnos. Para esta gente parece que un niño o una niña transgénero se hace, no nace. Vamos, que lo es porque sus padres se lo han permitido, enseñado, o inculcado. Como si de una cuestión de valores se tratara. Me cuesta creer lo que estoy escribiendo, en serio. ¿Qué clase de valores enseñan estas personas a sus hijos? Xenofobia, homofobia, transfobia… eso como poco.

En una publicación de su web atacan a un colectivo gay por ampararse en leyes que: “acaban con el derecho de los padres a educar a sus hijos, liquidan la libertad de enseñanza, desorientan a los niños al imponerles la diversidad sexual, discriminan a la familia natural e imponen modelos familiares (...) y privilegian con dinero público el adoctrinamiento sexual y entregan la educación de los niños a las organizaciones LGTB”. No creo que nunca haya habido tanta libertad de educación como la que hay ahora, con lo cual, que cada familia elija la que mejor considere para sus hijos. ¿Quiénes son éstos para juzgar a nadie? Dicen que se impone la diversidad sexual... no creo que los padres obliguen a sus hijos a sentirse de otro género, o atraídos por alguien del mismo sexo, ni les impongan ninguna condición sexual. Aquí los únicos que obligan, imponen y no respetan son estos carcas, que tratan la homosexualidad o la transexualidad como enfermedades o “alteraciones”, cuando los únicos enfermos son ellos con su actitud homófoba.

Prometo que he intentado comprenderles, pero es imposible, en serio, no puedo. Me pregunto qué es lo que entienden por libertad de enseñanza o de educación. ¿Acaso no lo es comprender y aceptar que cada niño y niña puede sentirse de una manera distinta, que no todos somos iguales, ni tenemos que serlo? Efectivamente existe la diversidad sexual pero ni es impuesta, ni es mala, como insinúan. Y mucho menos es algo voluntario, un@ no elige ser homosexual o transexual, se siente y punto. También hablan de “familia natural”. ¿A qué se refieren con "natural"? Imagino que para ellos es el papá, la mamá y los perfectos hijos heterosexuales. Y si te sale un niño gay, como mínimo le repudias. Ya puestos, que le “traten”, como antiguamente, a ver si hay suerte y se le quita el vicio, ¿no? Anda que… que a día de hoy exista gente con esas ideas es como para asustarse. Vaya por delante que cada persona puede pensar como le de la gana, pero no se puede ser tan intolerante y retrasado, porque eso es lo que son, retrasados.

sábado, 25 de febrero de 2017

Eligiendo las vacaciones

Ya hemos contratado las vacaciones para este verano. ¡Por fin! Después de dos semanas de horas y horas de búsqueda, tanto en casa como en la agencia de viajes, puedo decir: ¡habemus vacaciones! Tarea nada fácil la de elegir el destino perfecto. Y cuánto quebradero de cabeza, madre mía. Quizá este año nuestro problema has ido ese, pretender organizar unas vacaciones perfectas. ¿Realmente existen? Lo empiezo a dudar, la verdad. A no ser que estés dispuesto a gastarte una millonada, está complicada la cosa.

Lo primero fue: ¿a dónde vamos? El año pasado estuvimos en Canarias y no queríamos repetir, así que al principio descartamos las islas, pero luego pensamos: ¿qué más nos da, si vamos a otra isla? Así que buscamos un hotel estupendo y tan contentos. Pero la idea no nos terminaba de convencer, pensábamos que iba a ser un viaje parecido al del verano anterior, así que nada, que no, cabezones nosotros, que queríamos otro sitio. Pensamos en Baleares y ale, destino decidido, una preocupación menos.

En este punto fue cuando acudimos a la agencia. La chica ya nos avisó que para el tipo de vacaciones que queríamos (hotel tipo resort para no movernos mucho, playa cerca…) Baleares no era la mejor opción, que mejor Canarias. Y nosotros, seguíamos cabezotas, que no. Así que otra vez manos a la obra, a buscar. En algunos momentos llegamos a desesperarnos: que si la zona no nos gusta, que si el hotel es demasiado pequeño, o muy anticuado… Qué fijación tienen algunos con las colchas y las cortinas en azul y amarillo. ¡Horror! A eso nos negamos. Llegó un punto en el que pensamos que pedíamos demasiado, que quizá no era posible conjugar una buena zona con un hotel decente. Incluso volvimos a plantearnos lo de Canarias. Pero que no, que nos negábamos. 

Finalmente hemos dado con algo que nos gusta, pero renunciando al hotel “perfecto”. El que hemos escogido no es exactamente lo que buscábamos, pero está bastante bien, hay que reconocerlo. Hay veces en las que todo no puede ser, ¿qué le vamos a hacer? Ay... qué complicadas pueden ponerse las cosas cuando buscas la perfección y qué mal se pasa cuando eres como yo, perfeccionista y exigente. Cuesta conformarse, pero no siempre se puede conseguir lo que uno quiere, tal como lo quiere. Así que toca resignarse y disfrutar de unas vacaciones “casi perfectas”. A ver el año que viene...

jueves, 16 de febrero de 2017

Miedo


¿Quién no tiene miedo a algo, por ejemplo, temor ante una situación desconocida o a sufrir dolor física o emocionalmente? Creo que muy pocas personas pueden contestar que no a esa pregunta. Suertudos ellos. Yo tengo miedos, muchos y, según me voy haciendo mayor, siento que tengo más. Qué horror. La verdad es que es un sinvivir, para mí y sobre todo para el pobre de mi marido. Porque yo soy de las que me desahogo quejándome. ¡Ay, pobrecito mío!

Vale, reconozco que soy una agonías. Angustias me han dicho alguna vez que debería llamarme. No me hubiera ido mal el nombre, qué va. Lo malo de ser así es que corres el riesgo de entrar en un círculo vicioso en el que el más mínimo problema se convierte en la mayor de las preocupaciones. Y cuanto más nerviosa estás, más te afecta todo, y viceversa. Vamos, la pescadilla que se muerde la cola. ¿Y cómo se sale de eso? Que me relaje, me suelen decir. ¡Ja! Como si fuera tan fácil. Sé perfectamente que cuando algo me angustia tengo que relajarme, distraer la mente, pensar en otras cosas… bla, bla, bla... Pero precisamente porque ese algo me preocupa, soy incapaz de dejar de pensar en ello.

Ayer tenía que hacerme una prueba médica a la cual iba bastante nerviosa, más por desconocimiento que por otra cosa, que dolerme sabía que no me iba a doler. Llego al sitio y el siempre tan amable personal de Osakidetza, en vez de tratarme con un poquito de consideración, que viéndome nerviosa hubiera sido lo suyo, me empieza a meter prisa, ya que era la última de la mañana. Yo expliqué que estaba muy nerviosa y que me dejaran relajarme un poco. Pues ahí que viene la enfermera con una inyección en la mano dispuesta a pincharme. Y mira que las agujas no me dan miedo, siempre y cuando no las mire, ni tan mal. Yo desvistiéndome y la enfermera, que debía de tener mucha prisa por irse a comer, erre que erre con la dichosa inyección. Y yo que no, que me deje relajarme. Al final me hizo caso y se marchó, torciendo el gesto, eso sí.

Una vez puesta la inyección y a punto de empezar la prueba, “ay mujer, que esto no es nada”, me decían. “Pues no será nada para ti”, pensaba yo, “yo estoy cagada de miedo”. Ellos están acostumbradísimos a hacer eso a diario y saben que no es nada, pero a quien no se lo ha hecho nunca y, además, es tan aprensivo como yo, pues se le pone el corazón a mil por hora. Boca seca, temblor de piernas, y el corazón saliéndoseme del pecho. Así empecé la prueba. Veinte minutos después estaba fuera y tan tranquila. Como me habían dicho, no había sido nada, pero eso lo supe después, antes de empezar no me hubiera fiado ni de mi padre.

Salí enfadada e indignada. ¡Éstos tienen el tacto en el culo!, pensaba. No es la primera vez que voy a un médico más nerviosa de lo que ellos entienden como “normal” y tengo que aguantar prisas, malas caras o el típico “ay chica, tranquila”. ¿Acaso creen que si pudiera estar tranquila estaría allí al borde de la taquicardia? Insensibles de mierda. Esto pasa más en Osakidetza, que como vamos “gratis” parece que les fastidia y que no pueden ser amables. Que probablemente el médico al que vas pagando se esté cagando en todos tus muertos igualmente, pero al menos lo disimula y pone buena cara. Eso ayuda cuando vas a una consulta acojonada, un poquito de comprensión, por favor. Y que expliquen bien las cosas, con paciencia. Yo que cuando estoy nerviosa soy de preguntar lo mismo cinco veces seguidas, pues entiendo que al médico le puede llegar a desesperar un poquito, pero es lo que hay, evidentemente no lo hago por fastidiar, que parece que es lo que piensan algunos. Además de tratar enfermedades, los médicos también tienen que saber llevar al paciente con un poquito de mano izquierda. Deberían. Tanto en la sanidad pública como en la privada habrá de todo, no quiero generalizar, aunque por mi experiencia podría, la verdad.

Ojalá fuera sencillo controlar los miedos, poder respirar y calmarnos en los momentos de angustia. Algunas veces lo es, pero otras muchas no. La mayoría, diría yo. Porque cuando algo te da miedo, te da miedo y punto. Lo que para mí puede ser la mayor tontería del mundo es probable que a ti te ponga de los nervios. Y yo puedo estar histérica ante algo que a ti te provoque risa. Habría que comprenderse ¿no? Pues no, no lo hacemos. ¿Por qué la gente no entiende esto? ¿Por qué muchas veces criticamos o menospreciamos los miedos de otra persona? ¿Por qué nos cuesta tanto tener empatía con los demás? En fin, que el miedo es libre y sobre todo es irracional, así que aprendamos a comprender y respetar incluso lo que no entendemos, que todos tenemos lo nuestro.

lunes, 18 de mayo de 2015

Los mítines electorales



Hoy he estado en un mitin electoral. Nunca había ido a ninguno, únicamente había visto las cuatro pinceladas que dan en la televisión cuando los principales partidos hacen uno. Tenía bastante curiosidad por saber qué se decía y cómo, quién hablaría… Y no me ha parecido muy distinto a lo que suelo ver en la tele, ha habido promesas, críticas al contrario y sobre todo, buúsqueda del voto. Eso es lo que todos quieren, sean del color que sean. La diferencia es que a mi actual alcalde me lo he creído y a los que hablan en los mítines de los grandes partidos cuesta bastante darles credibilidad.

Yo me he creído lo que hoy me han contado porque vivo en un pueblo en el que desde hace muchos años gobierna un grupo independiente, que nació aquí, que solo existe aquí y que, al menos desde que yo lo conozco, ha demostrado que su principal preocupación es el bienestar de los vecinos, por encima de otros intereses políticos más allá del pueblo. Si el alcalde fuera del PNV, PSOE o PP no tengo muy claro que sacara las uñas por nosotros ante las altas esferas del mismo modo que alguien que es su propio jefe.

Me vienen a la memoria imágenes de los mítines de la tele, en las que se ve cómo los candidatos prometen medidas estrella y el público estalla en vítores y aplausos, ondeando banderitas. Esto es algo que no entiendo. Por muy identificado que se sienta uno con la ideología de un partido, ¿cómo se puede creer lo que los políticos prometen en el periodo previo a las elecciones? Quizás es que yo soy demasiado incrédula, pero pienso que a esas promesas, que solo existen en campaña electoral, no hay por dónde cogerlas. ¿Dónde han estado el resto del tiempo? ¿Se les han ocurrido justo antes de los comicios? Yo creo que no.

La conclusión que saco es que los mítines son meros discursos publicitarios, aunque nos los intentan vender como sesiones informativas. Que no digo que no informen, pero tengo claro que se dice al votante lo que se sabe que quiere escuchar. No creo que un chorizo proclame a los cuatro vientos sus viles intenciones a pocos días de las elecciones. No, qué va, nos regalan el oído y, una vez conseguido el voto, ya verán si cumplen lo prometido o no. Total, tienen cuatro años por delante, no hay prisa. Lo curioso es que hay quienes no hacen nada de lo propuesto y siguen saliendo elegidos. Será por eso de que más vale lo malo conocido… Así estamos como estamos.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Leyes discriminatorias, inútiles e injustas

Si hay algo que no me gusta es que la gente haga lo que le de la gana, así porque sí. Tampoco soporto las injusticias. Lo que me ha hecho pensar en esto ha sido el ingreso en prisión esta mañana de Isabel Pantoja, que ha entrado para cumplir una condena de dos años por blanqueo. Creo que hasta el último momento la mayoría pensábamos que de esta se libraba, e imagino que muchos se habrán sorprendido de que no haya sido así.

No opino sobre si esta mujer debe o no estar en la cárcel. No sé si ha hecho lo que dicen que ha hecho, ni me interesa saberlo. Allá ella con su conciencia. Si ha cometido un delito, debe pagarlo, eso está claro. Lo que me parece mal es que antes que ella otros famosos con condenas similares se han librado de la cárcel. Es el caso, por ejemplo, de María José Campanario, que con una pena de 23 meses nunca pisó una prisión. Si yo fuera la Pantoja estaría indignada, la verdad.

Un caso muy sonado recientemente es el de los protagonistas del caso Nóos. Dos matrimonios, el de Iñaki Urdangarín con la Infanta Cristina y el de Diego Torres con Ana María Tejeiro. Las dos mujeres, habiendo hecho lo mismo, no serán juzgadas de igual modo. La Infanta se ha librado de la acusación por blanqueo, pero su ex-amiga no ha corrido la misma suerte. Otra que tiene motivos de sobra para llevarse las manos a la cabeza.

Todos sabemos que alguien con una condena menor a dos años, y sin antecedentes penales, tiene muchas probabilidades de librase de la cárcel. Esto es así y es lo que hay, pero yo no lo entiendo. No sé de leyes, pero me parece que si alguien es juzgado y castigado por haber cometido un delito, por pequeño que sea, debe cumplir esa pena. Si no, ¿de qué sirven los juicios de faltas menores? No me parecen más que una pérdida de tiempo.

Si lo que quieren es que perpetrar delitos leves no suponga ir a cárcel, que no impongan penas de cárcel, digo yo. Que estas faltas se castiguen con sanciones económicas, trabajos comunitarios, o algo similar, pero sancionar con ir a prisión cuando se sabe a ciencia cierta que esa pena no se va a cumplir, ¿para qué? Por más que lo pienso no encuentro respuesta, me parece algo completamente inútil.

Quizá yo lo veo demasiado facil desde mi ignorancia en lo que a leyes se refiere. Quizá las cosas tienen que ser cómo son para que el sistema funcione correctamente. Aunque... ¿acaso funciona bien el sistema? ¿Queremos una justicia tal como la tenemos?  Yo creo que no, hay demasiadas injusticias, favoritismos... ¿Cómo puede ir a la cárcel un padre que roba alimentos para sus hijos, mientras decenas de políticos corruptos y ladrones se ríen en nuestra cara? Sin duda esto tiene que cambiar.

viernes, 10 de octubre de 2014

Pésima gestión ante el ébola

El pasado lunes se confirmó el primer caso de ébola en España, que a su vez es el primer contagio que se da fuera de África. Hoy viernes, cuatro días después de conocerse la noticia, el presidente del Gobierno se ha dignado a presentarse en el Hospital donde está ingresada Teresa Romero, la enfermera infectada por el virus. En esto cuatro días solo había aparecido una vez, el miércoles, para prometer: informar a la gente, ser transparentes, vigilar a las personas que habían tenido contacto con los enfermos, e investigar lo ocurrido. Y pidió que "dejen trabajar a los profesionales, tienen un prestigio acreditado". Con un par, si señor. Todo el país pendiente de que se den explicaciones de lo que ha sucedido y sale el presidente pidiendo que les dejen en paz. Porque ninguna de las promesas se ha cumplido. En cuatro días nadie del Gobierno ha dado la cara, nadie ha dado la más mínima explicación, no se han tomado medidas ante las numerosas quejas de los profesionales sobre la falta de seguridad, las informaciones que se han dado han sido muy contradictorias y ninguna oficial... Hoy, a su salida del hospital, tampoco ha dicho mucho más Rajoy. Se ha limitado a hacer unas declaraciones afirmando que lo que más les importa ahora mismo es la salud de Teresa Romero y que van a intentar mejorar y hacerlo todo bien, y no ha permitido hacer ni una sola pregunta a los allí presentes. Cuando el país entero está acojonado y deseando obtener respuestas, el que les dirije no admite preguntas.


El que sí ha hablado durante estos cuatro días, y debe haberse quedado muy a gusto, es Javier Rodríguez, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid. Ha soltado lindezas como éstas:
  • "Para explicar a uno cómo quitarse o ponerse un traje no hace falta un máster".
  • "Probablemente cometió un error" (refiriéndose a Teresa Romero).
  • "Ella va a la médico de atención primaria, le consulta por un proceso febril y no le cuenta que ha estado con un paciente que tenía ébola".
Es evidente que alguien está mintiendo porque el marido de Teresa ha contado que en los días que su mujer estuvo enferma en casa hicieron vida separados, comieron y durmieron separados... ¿y va la mujer al médico y no le dice que había estado en contacto con uno de los fallecidos por ébola? Esto no hay quién se lo crea.
Lo que resulta también increíble es que el señor Rodríguez permanezca aún en su cargo, y con bastante chulería, por cierto, ya que cuando se le ha solicitado que dimita ha dicho que lo hará, de hacerlo, cuando él quiera. Este hombre no tendría que dimitir, tendrían que destituírle dándole una patada en el culo.

Otra que tal baila es la ministra de Sanidad, Ana Mato, que lleva toda la semana desaparecida. Salió en rueda de prensa el primer día y no dijo nada de nada, se limitó a dejar que hablaran los profesionales que la acompañaban. El resto de la semana no se la ha visto el pelo. Hoy ha comparecido brevemente y lo único que ha hecho ha sido quitarse responsabilidades diciendo que "se han cumplido todos los protocolos" y que "todo el material está homologado con la UE y cumple los requisitos". Si ésto fuera así digo yo que Teresa Rodríguez no estaría ahora mismo luchando por sobrevivir al ébola porque imagino que no se ha contagiado por voluntad propia. También ha asegurado que van a hacer lo que haga falta para superar esta crisis. No sé yo... teniendo en cuenta las contradicciones, falta de información... Qué menos que un portavoz del Gobierno, me da igual quién, compareciera al menos una vez al día para informar sobre el caso, en vez de que tengan que ser portavoces de distintos colectivos los que den su versión a cerca de qué está pasando. Esto es muy poco serio.

Hay tantas cosas que no cuadran... Está claro que en todo este asunto alguien está mintiendo. Lo digo porque si es verdad que Teresa tomó en su casa tantas precauciones como asegura su marido, no tiene sentido que vaya al médico de cabecera, le explique que se encuentra mal y que tiene algo de fiebre y no le diga que estuvo con uno de los misioneros que tenía ébola. Francamente sería idiota de ser así. Me inclino más por pensar que quien la atendió no le dió la debida importancia al no tener aún la mujer los síntomas típicos del virus. Será que soy malpensada pero ¿no es más fácil culpar a una persona que puede morir que a alguien que ha hecho mal su trabajo y a quien se le caería el pelo por el error cometido? Por no hablar de la ambulancia que fue a recoger a Teresa a su casa para llevarla al hospital o quienes la atendieron en un primer momento, todos ellos sin protección alguna. Esta gente no tenía ni idea de que la mujer era sospechosa de tener ébola y eso no hay quién pueda creérselo. Me refiero al hecho de que supuestamente Teresa no dijo desde el principio que había tenido contacto con enfermos de ébola. Alguien ha hecho y sigue haciendo las cosas muy pero que muy mal y tendrán que rodar cabezas por ello. Al menos es lo que espero.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Asesinato del perro Excálibur

Estoy desolada, enfadada, indignada...muy muy triste... El motivo: el asesinato de Excálibur, el perro de la enfermera contagiada de ébola. Digo asesinato porque no se le puede llamar de otra manera a lo que le han hecho al pobre animal. Sin tener la certeza de que tuviera ébola o no, han decidido quitarlo de en medio porque, según los que han ordenado su muerte, el perro "supone posible riesgo de transmisión de la enfermedad al hombre". Y digo yo, para evitar que el virus llegara a España, ¿no hubiera sido mejor no traerlo? ¿No deberían haber tratado de curar a los dos misioneros españoles en África, en vez de traerlos a un país que no estaba preparado para afrontar semejante situación? De cara a la galería quedaba mucho mejor hacerse los machotes a pesar de no tener ni idea, dar un cursillo rápido a un grupo de médicos y enfermeras sobre cómo evitar contagiarse y ale, al tajo.

Dejando a parte la incompetencia que han demostrado las autoridades, que indigna y mucho, lo que me tiene echando humo por las orejas es la falta de sensibilidad que han manifestado con el perro. Cientos de miles de personas han pedido a través de internet y las redes sociales que no se sacrificara a Excálibur. Además, decenas de vecinos de la enfermera han permanecido durante horas frente a su domicilio para intentar evitar que se llevaran al animal. El propio marido de la chica -dueño también del perro- ha pedido encarecidamente que no le mataran, alegando que era un miembro más de su familia y llegando a preguntarse si también a él deberían sacrificarle, por si acaso. Éste es el vídeo que ha grabado desde el hospital:


Es increíble. Se me pone la piel de gallina cada vez que pienso que han sido capaces de matar a un pobre animal tan alegremente, sin ni siquiera molestarse en saber si estaba enfermo. Para esta gente no merece la pena gastar ni un céntimo en salvar la vida de un perro, porque para ellos la vida de un perro no vale nada, cero. Pero sí se pueden gastar miles de euros en repatriar a dos personas que estaban prácticamente desahuciadas. Puede parecer insensible esto que digo pero para nada lo es. Me parece bien que se tratara de curar a los dos misioneros, pero traerles a España, estando en las condiciones que estaban, con la enfermedad tan avanzada, sin ninguna garantía de que fueran a salvarse, y gastando el dineral que se gastó... bajo mi punto de vista es algo más que cuestionable. 

Quizá quienes no tengan o hayan tenido un animal de compañía no puedan entender mis palabras pero, ¿acaso Excálibur no tenía el mismo derecho a vivir que cualquier persona? ¿Por qué la vida de un animal vale menos que la de un humano? Puedo entender que en caso de tener que elegir entre salvar la vida de una persona o la de un perro, se escoja a la persona, pero en este caso no era necesario escoger uno u otro. Alguien ha decidido que la vida del pobre Excálibur no merecía la pena ser salvada. Alguien sin sentimientos ni escrúpulos, sin corazón, alguien que esta noche dormirá muy tranquilo porque tendrá la sensación de haber evitado un mal mayor. Qué desgraciados, insensibles y asesinos quienes han hecho esto. No dudo ni por un momento de que si a mí me hicieran algo así buscaría al responsable y haría que se arrepintiera de haber dado esa orden por el resto de sus días.

viernes, 22 de agosto de 2014

Reseña libro "no sin Lola", de Eva Martínez

Título: “No sin Lola”
Autor: Eva Martínez
Páginas: 203
Publicación: mayo 2014 (autoeditado)
Género: Ciencia ficción / romántico

Este libro cayó en mis manos gracias a la propuesta de una lectura conjunta que se hizo en el blog “el club de las lectoras”. Ya había participado en otra hacía unos meses y como me gustó la experiencia, me animé de nuevo.

Autora
La autora del libro es Eva Martínez, una joven barcelonesa de treinta años. Aunque no se dedica –ni quiere– profesionalmente al mundo literario, escribe desde que era pequeña. Después de años publicando en un blog un día decidió dar un paso más y hacer una novela. “No sin Lola” es el resultado de esa decisión y forma parte de una saga de la que acaba de publicar el segundo libro, “Aitor”. En su web Eva explica que disfruta tanto escribiendo que su única pretensión es llegar a la gente y que guste lo que escribe, tanto que incluso se ofrece a enviar de forma gratuita su libro a quien se lo pida.

Resumen / Sinopsis
El libro cuenta la historia de Lola, una chica de casi treinta años que vive una vida perfecta junto a un novio perfecto. Hasta que un día, a raíz de algunos comentarios en el blog donde escribe, se acuerda de un viejo amor no correspondido, el que fuera su mejor amigo hace años, y decide buscarle para comprobar si realmente ha olvidado lo que sentía por él. A partir de ese momento la vida de Lola se convierte en una montaña rusa de sentimientos y emociones, a lo que se suma la toma de varias decisiones de las que puede arrepentirse, o no.

Opinión personal
“No sin Lola” es un libro de amor, diría que principalmente dirigido a mujeres. O mejor dicho, creo que gustaría fundamentalmente a mujeres. Es corto, apenas tiene 203 páginas, y está escrito con un lenguaje muy coloquial, lo que hace que su lectura sea muy rápida y amena. Es un libro perfecto para leer tras otro más pesado, para disfrutar de ratos en los que poder despejar la mente. Tiene algo muy importante: la historia que se narra es tan realista que podría pasarnos a cualquiera de nosotros, lo que fomenta la participación emocional del lector.
 
Con este libro he ido de menos a más. La historia la cuenta la protagonista en primera persona y, algo a lo que estoy menos acostumbrada, en tiempo presente. Esto hizo que me sintiera algo incómoda al principio y me costara un poco engancharme. Incluso pensé en abandonarlo tras leer las primeras páginas, me resultaba raro. Pero decidí darle una oportunidad y creo que no me equivoqué. He de reconocer que el género romántico me gusta, me encanta, ya sea en libros, películas… en lo que sea. Y si este libro tiene algo es romanticismo y sentimientos por doquier.
 
La historia de Lola no es especialmente creativa, hay muchos libros que tratan sobre triángulos amorosos. Por ello es destacable el mérito de la autora por saber enganchar al lector tratando un tema tan habitual. Creo que es sobre todo la sencillez lo que hace que los lectores veamos a Lola como alguien cercano, como una chica real, como cualquiera de nuestras amigas. Y empatizar tanto con un personaje hace que quieras seguir leyendo para saber qué le sucede. A lo largo del relato Lola me ha hecho reír, llorar de emoción, e incluso me he sentido molesta con ella al no compartir alguna de las decisiones que ha tomado. 
 
Tengo que ponerle dos peros a “No sin Lola”, mejor dicho a su redacción. Uno es que me parece que la autora hace un uso excesivo de las descripciones. Algunas explicaciones me han resultado repetitivas y otras, innecesarias, es decir, que si algo se sabe que es de una manera no hace falta explicarlo, ya que puede hacerse pesado. El otro pero es cómo ha utilizado las comas, bajo mi punto de vista ha abusado de ellas, poniéndolas en sitios en los que no corresponde hacer pausa, lo que dificulta bastante la lectura.
 
En resumen, “No sin Lola” es ideal para quien le gusten las historias de amor y desamor, para quien le apetezca leer un libro fresco y cortito, de esos que se terminan en dos o tres tardes sin darse ni cuenta. Es el libro perfecto para leer y no pensar demasiado, de los que hacen que te metas de lleno en la vida de sus personajes como si fuera la propia, de esos que da pena cuando se lee la última página. Por suerte ya está disponible “Aitor”, la segunda parte. Ganas de leerlo hay, veremos qué tal.

jueves, 19 de junio de 2014

Monárquicos vs. republicanos

Hoy las redes sociales están que echan humo a raíz de la coronación de Felipe VI como nuevo rey de España. Los hay que están encantados de la vida y escriben comentarios de apoyo absoluto al nuevo monarca, y los hay indignados que se llevan las manos a la cabeza y critican el hecho sucedido en el día de hoy. Creo que todas las opiniones son válidas, o deberían serlo, siempre y cuando se expresen con respeto. El problema es que muchas veces se dicen cosas atacando a los que no piensan del mismo modo, demasiadas personas creen que su opinión es la única que vale y que los demás están locos por pensar distinto. Estas personas se alteran, critican, insultan... en definitiva, pierden los papeles defendiendo su ideología y, perdiendo los papeles, se pierde la razón.

Hay dos posturas principales (a parte de los que les da igual): los que defienden con uñas y dientes la monarquía y los que la odian a muerte y piden a gritos la III República. Yo entiendo perfectamente a quienes reclaman un referéndum para que seamos los ciudadanos quienes decidamos si queremos una monarquía o una república. De hecho, creo que eso es lo que debería haberse hecho. Pero también comprendo a los que prefieren la continuidad de la Corona, aun siendo algo impuesto. El problema es que mucha gente se niega a aceptar que la opinión de los demás es tan válida como la propia, por mucho que sea difícil de comprender. Así, enseguida se generan discusiones en cuanto a una persona le da por defender una u otra opción de Estado. ¿Tan difícil es tolerar lo que piensan los demás?

Yo no soy ni republicana ni monárquica, simplemente quiero que quien esté acometa bien su función, que sea honesto, honrado, transparente, cercano, que no robe, que no utilice su cargo para obtener privilegios o favores poco lícitos. Me es indiferente si el jefe de Estado se llama Rey o Presidente de la República, mientras cumpla correctamente con sus obligaciones. Si tuviera la certeza de que en una república el presidente no usaría tanto su puesto como el dinero de los ciudadanos en beneficio propio, pediría sin pensarlo dos veces el fin de la monarquía. Pero dudo mucho que fuéramos a dar con un presidente honrado, dado que en los tiempos que corren quien no roba más roba menos. Yo, a día de hoy no me fío de nadie y, sinceramente, me pregunto si no es mejor alguien preparado para ser jefe de Estado durante toda su vida, que alguien sin experiencia a quien el puesto pueda quedarle demasiado grande. Teniendo en cuenta la escasa preparación del actual presidente del Gobierno y de sus predecesores... quién sabe.

Lo que sí reconozco es que me parece fatal que hoy se haya prohibido exhibir banderas republicanas y se haya perseguido, e incluso detenido, a quien ha mostrado el más mínimo atisbo de apoyar la república. Del mismo modo que quien ha querido gritar "viva el Rey" ha podido hacerlo sin problema, deberían haber podido expresarse igual los que están en contra. Pero no hubieran quedado bien gritos de "viva la república" en un día tan importante para los nuevos reyes, así que se ha optado por la represión, cosa que me parece intolerable y entiendo que haga crecer el enfado de los antimonárquicos. El respeto es muy importante, con los millones de personas que somos en España es imposible que todos opinemos igual, así que lo lógico es respetarse y ser tolerantes, no prejuzgar ni criticar a la gente solo porque su forma de pensar sea distinta. Si no es así no hay convivencia posible, haya monarquía o república.

martes, 10 de junio de 2014

Periodistas que hacen campaña

¿Es posible encontrar algún medio a través del que informarse de forma objetiva? ¿O de forma relativamente objetiva, al menos? Digo esto porque estoy cansada de poner la tele, la radio, o leer los periódicos, y ver que las noticias son diferentes según quién las cuente, muchas veces incluso no parecen ni la misma. Un ejemplo: cuando hay manifestaciones masivas, según algunos medios han acudido cientos de miles de personas, mientras que según otros, apenas unas pocas de miles. Pero hay casos que llegan al extremo, al menos para mi gusto. Hay programas, emisoras, periodistas, a los que se les ve el plumero de forma descarada. Que no es malo que se sepa de qué pie cojea determinada persona, lo imperdonable es que toda la línea de un programa o la elección de quienes participan en él giren en torno a una ideología concreta. 

Un ejemplo de esto es el programa de radio "La Mañana" de Cope. Hoy mismo, el presidente del Congreso de los Diputados, Jesús Posada, a afirmado lo siguiente, en referencia a la petición de referéndum que están haciendo grupos como Podemos ante la proclamación del príncipe Felipe como nuevo Rey: "Hay mucha gente que está muy contenta pero lo manifiesta muy poco y hay poca gente que está descontenta pero que lo manifiesta con mucho ruido. Da la apariencia de que hay muchos en contra cuando no es así". Varios contertulios han achacado gran parte del éxito de estos pequeños grupos a la difusión y protagonismo que algunos medios les están dando. A ésto, el presentador, Ernesto Sáenz de Buruaga, ha contestado: "en esta casa no". Me he quedado a cuadros ante tal afirmación. No es un secreto que la Cope es una radio de derechas, pero ¿por qué no pueden dar voz a otras ideologías? Se trata de informar sobre lo que sucede, no de vetar a quien piensa diferente.

Otro caso que me llama la atención es el del programa de televisión Las Mañanas de Cuatro. Cuando hace unos meses comencé a verlo me gustó porque me pareció un espacio cercano que trataba los temas que nos interesan a la gente de a pie. Y a día de hoy me sigue gustando, pero me da mucha rabia lo intolerantes que pueden llegar a ser con ideas que no casan con las propias. El presentador, Jesús Cintora, es férreo defensor de Pablo Iglesias, líder de Podemos. En los debates, cuando algún contertulio le rebate más de la cuenta, enseguida le da el turno de palabra "por alusiones" y le permite hablar bastante más que al resto. Iglesias lleva varios meses colaborando en este programa pero a raíz del éxito de su partido en las últimas elecciones, parece caballito blanco en el programa de Cuatro. Intocable, perfectos. Les tratan como si su filosofía fuera la única válida, la mejor. Claro que tendrán muchísimas cosas buenas, pero seguro que también alguna mala, y hay que saber verlo todo.

Entiendo que cada persona tenemos una forma de pensar, entiendo que los periodistas -a los que se presupone objetividad- se decanten por un determinado partido político, ya que tienen opinión como cualquier otra persona. Pero creo que esa opinión debe quedarse en casa a la hora de dar una noticia. No veo lógico que los medios se comporten más como defensores de partidos políticos y como enemigos de los que no piensan como ellos, que como meros informadores. Es comprensible que los periodistas traten con cierta benevolencia a quienes les caen en gracia -eso lo haríamos cualquiera-, pero lo primordial debe ser informar, no hacer campaña a favor o en contra de nadie. Creo que es indiscutible que no todo lo que hace un partido está bien, ni todo lo que hace la oposición está mal. Por lo tanto, ¿por qué hay quienes defienden a muerte a unos y quienes atacan ciegamente a otros, solo por el hecho de ser de un lado o del otro? Creo que hace falta ser una persona muy cerrada de mente para comportarse así. Ni lo entiendo ni lo entenderé nunca.

lunes, 2 de junio de 2014

Abdicación del Rey Juan Carlos I

Esta mañana el rey Juan Carlos I ha abdicado en favor de su hijo, el príncipe Felipe. Primero lo ha anunciado el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy y, unas horas más tarde, el monarca, mediante un mensaje grabado. Los motivos oficiales de la renuncia, en palabras del propio don Juan Carlos: "pasar a la primera línea una generación más joven, con nuevas energías, decidida a emprender con determinación las transformaciones y reformas que la coyuntura actual está demandando y a afrontar con renovada intensidad y dedicación los desafíos del mañana" y dejar paso a "una nueva generación" que "reclama con justa causa el papel protagonista".





¿Se refiere el Rey a los movimientos ciudadanos, a las nuevas fuerzas políticas que parecen estar poniendo en jaque el actual sistema político español? Hablo sobre todo de Podemos, el nuevo partido liderado por Pablo Iglesias, que ha dado la sorpresa obteniendo cinco diputados en las elecciones europeas celebradas hace una semana, gracias al voto de casi 1.300.000 personas. Desde que se conoció el dato hace siete días el país está revolucionado: han aumentado considerablemente las reivindicaciones sociales, varios miembros de Podemos aparecen asiduamente en los medios demandando cambios, mejoras... de forma incansable. Parece que la gente está con ellos, todo el mundo comenta lo que Podemos está haciendo, para bien o para mal. Y son muchos los que les alaban y parece que cada vez más personas están dispuestas a moverse y a hacer más ruido que nunca.

Puede que este sea uno de los motivos que ha llevado al Rey a pasar el testigo a su hijo, a parte de su delicado estado de salud, que se ha agravado en los últimos años. Que podría haber continuado, seguro, pero ¿en qué condiciones? Desde hace ya bastante tiempo se le ve, cansado y torpe. Ya le tocaba jubilarse después de casi cuarenta años como Rey. Su abdicación ha llegado cuando casi nadie lo esperaba, después de que en enero de este año, al cumplir 76, don Juan Carlos afirmó encontrarse "en buena forma, con energía e ilusión para seguir adelante". Resulta contradictorio que hoy, en su mensaje, el monarca ha explicado que lleva precisamente desde el día de su último cumpleaños madurando la decisión de dejarlo. Resulta difícil creer estas últimas palabras y hay muchos que aseguran que algún suceso reciente le ha hecho tomar esta inesperada decisión.

Y ahora, ¿qué va a pasar? El artículo 57.5 de la Constitución dice que las abdicaciones que sucedan en torno a la Corona "se resolverán por una ley orgánica". Dado que el hecho anunciado hoy no tiene precedentes, dicha norma no existe, por lo que el Consejo de Ministros se reunirá este martes, de forma urgente y extraordinaria, para aprobar la ley orgánica que otorgue valor legal a la abdicación. Después, ese texto deberá ser ratificado por las Cortes, contando con la aceptación por mayoría absoluta de 176 de los 350 miembros del Congreso, y la aprobación del Senado. Por último, entrará en vigor tras publicarse en el BOE (Boletín Oficial del Estado). Una vez dados estos pasos, el Príncipe Felipe será proclamado Rey de España, con el nombre de Felipe VI. Dicen los expertos que el proceso puede duran entre cuatro y seis semanas. Una vez que don Juan Carlos deje de ser Rey seguirá formando parte de la familia real, pero dejará de tener funciones constitucionales.

Durante todo el día de hoy tanto el Rey, como el presidente del Gobierno, miembros de grupos políticos y otras personalidades, han hablado del Príncipe Felipe como sucesor de su padre. Pero hay muchísimas personas que no están dispuestas a aceptar este hecho, por entenderlo como una imposición, cuando vivimos en una democracia, en la que teóricamente habría que consultar a los ciudadanos. Así, rápidamente se han convocado para esta misma tarde numerosas concentraciones para exigir, de forma pacífica, la realización de un referéndum a través del que los ciudadanos puedan manifestar si quieren vivir en una monarquía o en una república. Hay que reconocer que la consulta es lo más democrático que podría hacerse ahora mismo, pero antes de votar hay que informarse, no vale reclamar la III República únicamente por aborrecer la monarquía, como hacen muchos, sin tener idea siquiera de las diferencias entre ambos modelos de Estado. De tener lugar el referéndum, creo que a pesar de las críticas a la monarquía, los republicanos podrían sorprenderse con el resultado.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Campañas que quitan las ganas de votar

Se acercan las elecciones europeas y los dos principales partidos (PP y PSOE) no hacen más que lanzarse pullas, tratando de descalificar al contrario. La mayoría de grupos políticos se dedica habitualmente a desacreditar a los otros, pero PP y PSOE hay ocasiones en las que cruzan la línea de lo ético.

El pasado lunes, el PP hizo público el siguiente vídeo:




Bajo la premisa "hay cosas por las que tienes que pasar una vez en la vida", los populares comparan a los socialistas con males como el sarampión, el acné juvenil, el primer desengaño amoroso o sacarse las muelas del juicio. Terminan el vídeo con la frase "ahora que lo hemos pasado todo, ¿vamos a volver atrás?" y el mensaje "en la buena dirección". 

No sabía si reír o llorar después de ver este vídeo. Pero cuando aún no había salido de mi asombro, el martes, un día después, el PSOE publicó otra grabación, no menos impresionante. Es ésta:




En el vídeo aparecen varias mujeres que se miran la tripa, muy angustiadas al ver que comienzan a tener el vientre de color azul. El mensaje es "con las políticas machistas del PP tu vientre ya no es tuyo. Les pertenece a ellos". Y termina el vídeo con la frase "empieza a recuperar tus derechos".

Vamos, que unos son tildados del peor de los padecimientos y los otros, de dictadores represivos a más no poder. Y digo yo que ni los buenos serán tan buenos ni los malos tan malos, ¿no? Sea como sea, es vergonzoso que en vez de hacer campaña para convencer a los votantes de que su candidatura es la mejor, dediquen la mayor parte de su tiempo a descalificar a los oponentes. La mayoría solo piensan en ascender sin importar las consecuencias, no importa a quién se lleven por delante. Únicamente son trepas que pisan al contrario para conseguir lo que quieren. Qué asco, personalmente se me quitan las ganas de votar a nadie y menos a éstos que demuestran que les importa mucho más quedar por encima del otro que hacer las cosas bien. No se preocupan de hacer cosas buenas para quienes les elegimos, de mejorar la situación... Todo eso les da igual, prometen, prometen hasta que tienen los votos y luego, que nos den a todos. Sinceramente, por mí, podrían irse un poquito a la mierda.